Lunes, 18 de septiembre de 2006
Por Antonio Elio Brailovsky *

Habitualmente tenemos la imagen de estas selvas como ?reas de muy baja densidad de poblaci?n. El modo en que los mayas utilizaron las selvas del Pet?n (Guatemala) y Yucat?n (M?xico) para sostener ciudades importantes configura una muy original forma de adaptaci?n al entorno natural.

Crisis ecol?gica en ciudades y centros ceremoniales

Imagen


Adem?s de Teotihuac?n, en Mesoam?rica se desarrollaron otras culturas, que tuvieron diferentes formas de relacionarse con la naturaleza. La cultura maya es un caso peculiar de relaci?n con la selva tropical. Los grandes asentamientos mayas ya hab?an sido abandonados cuando llegaron los conquistadores, quienes hicieron lo posible por borrar los rastros de quienes los hab?an precedido en el control del territorio.

El siguiente testimonio muestra la actitud social hacia ese pasado, lo que ayuda a comprender que los intentos de conocimiento arqueol?gico hayan sido tard?os: ?27 de marzo de 1826. En Tamaulipas, un caballero me permiti? dibujar dos perfectos ?dolos mexicanos. Eran de basalto, y hab?an sido excavados junto con otros muchos cerca del lugar pero sus compa?eros hab?an encontrado la suerte com?n de estos interesantes objetos ?habiendo sido quebrados para utilizarse como material de construcci?n! Algunos espa?oles de Europa que me miraban mientras hac?an mis bosquejos, no pudieron ocultar su asombro de que perdiera mi tiempo en ?cosas tan feas?, un comentario que pronto dej? de maravillarme, pues posteriormente a esta ocasi?n tuve frecuentes oportunidades de observar la gran indiferencia que la generalidad de los espa?oles ten?a hacia todo lo relacionado con la historia de los abor?genes del pa?s? [1].

Habitualmente tenemos la imagen de estas selvas como ?reas de muy baja densidad de poblaci?n. El modo en que los mayas utilizaron las selvas del Pet?n (Guatemala) y Yucat?n (M?xico) para sostener ciudades importantes configura una muy original forma de adaptaci?n al entorno natural. Durante mucho tiempo, se consider? que los grandes conjuntos de templos y pir?mides mayas ten?an una finalidad exclusivamente ceremonial. Simplemente, se consideraba que era imposible que los cultivos selv?ticos pudieran sostener una poblaci?n de envergadura. Se imaginaba que los mayas hab?an utilizado sistemas de tala y quema de la selva, que suelen dar origen a cultivos muy poco sustentables. Como esas tierras pierden muy r?pidamente su fertilidad, las personas deben abandonarlas y talar otro pedazo de selva. Por tanto, se pensaba que la poblaci?n viv?a dispersa, se alimentaba con peque?os huertos familiares, y se reun?a en los grandes centros ceremoniales exclusivamente por motivos religiosos [2].

Pero descubrimientos posteriores permitieron encontrar tecnolog?as mayas que parecen haber posibilitado el sustento de grandes ciudades y explican una densidad de poblaci?n 250 veces mayor que la que hoy existe en las zonas pr?ximas a los r?os Amazonas y Orinoco. Por ejemplo, Tikal, la m?s extensa ciudad maya, ten?a una poblaci?n estable de 10 mil personas y un ?rea de influencia habitada por 45 mil personas [3]. Por eso el asombro de los primeros exploradores que descubrieron la magnitud de las intervenciones de los mayas sobre el ecosistema selv?tico.

?La regi?n ?dice un viajero en 1824- tiene un encanto singular para el viajero que desea conocerla, pues hay en ella rastros de tribus extinguidas de una densa poblaci?n agr?cola, que hab?an desaparecido antes de que los espa?oles invadieran el pa?s. Encontramos tambi?n innumerables restos de represas y dep?sitos de agua de grandes piedras y arcilla, muchos de s?lida alba?iler?a, todos llenos naturalmente de agua y tierra. Sobre los cerros planos y secos se han encontrado ruinas de grandes ciudades que forman por millas y m?s millas caminos regulares. En los patios se ven ruinas de palacios, templos y tumbas. Todo cubierto por ?rboles y vegetaci?n; no hay una sola choza en donde anta?o cada pie cuadrado de tierra estuvo tan eficazmente cultivado como en las m?rgenes del Nilo o del ?ufrates en tiempos de Salom?n. No se sabe si fue una plaga, el hambre, tribus guerreras del norte, o una enorme convulsi?n de la naturaleza lo que acab? con la numerosa poblaci?n y no existe una sola pista que pueda ayudarnos a descubrir a qu? pueblo pertenecieron estas reliquias reveladoras de una gran actividad industrial? [4].

Y en la d?cada de 1830 ya expresaron en un fuerte tono rom?ntico lo que durante largo tiempo fue el enigma de los mayas. ?Nosotros nos esforzamos en vano por comprender el misterio que nos rodeaba. ?Qui?nes fueron los que construyeron esta ciudad?... Arquitectura, escultura, pintura, todas las artes que embellecen la vida hab?an florecido en este poblado bosque; oradores, guerreros y estadistas, belleza ambici?n y gloria, hab?an vivido y hab?an desaparecido, y nadie sab?a que tales cosas hubiesen existido ni pod?a hablar de su existencia pasada... En el romance de la historia del mundo, nada me impresion? tanto como el espect?culo de esta ciudad, otrora grande y bella, derrotada, destruida y perdida; descubierta por accidente, rodeada de kil?metros de ?rboles, y sin un nombre siquiera que la identifique? [5].

Lo primero, fue la plantaci?n de ?rboles con frutos alimenticios, lo que permiti? elevar la productividad por hect?rea, frente a los cultivos anuales de huerta. Todav?a en el siglo XX, gran parte de los ?rboles que conformaban la selva que cubr?a las ruinas mayas, proven?an de las plantaciones efectuadas por este pueblo. Pero adem?s hab?a un complicado sistema de irrigaci?n y protecci?n de cultivos. Nada de esto puede verse sobre el terreno, donde s?lo se registran algunos desniveles casi imperceptibles, tapados por el barro de los siglos. Pero las fotograf?as ?reas muestran los restos de una red de canales, fosos y dep?sitos de agua, utilizados para un complejo sistema agr?cola. "Los canales tienen aproximadamente un kil?metro y medio de longitud, treinta metros de ancho y alrededor de tres metros de profundidad. Se supone que fueron utilizados para almacenar agua potable, para regar a mano los huertos adyacentes y como fuente de barro para renovar la fertilidad de los campos en barbecho. En algunas regiones, los canales permitieron que se practicaran dos cosechan anuales, una basada en drenar las zonas bajas durante la estaci?n de las lluvias y la segunda plantada en el barro h?medo durante la estaci?n seca" [6].

Tambi?n result? muy ?til construir campos elevados en las zonas pantanosas, siguiendo el principio b?sico de construcci?n de suelo agr?cola, que caracteriza a muchas culturas de este continente.

Despu?s de una gran expansi?n, hacia el a?o 800 de nuestra era, se detiene el crecimiento del pueblo maya. Los centros ceremoniales dejan de construirse, van siendo abandonados y su poblaci?n se dispersa por la selva. Las causas son a?n oscuras. Las hip?tesis explicativas sugieren que se trataba de un sistema agr?cola de enorme fragilidad, que se desarticul? por una serie de alteraciones que podr?an parecernos peque?as, pero que se potenciaron mutuamente.

Por ejemplo, las redes de canales que hemos mencionado est?n en las tierras bajas. El agua que los abastece proviene de una meseta central. La deforestaci?n de esa meseta -realizada para suministrar madera a las ciudades- habr?a provocado un formidable proceso de erosi?n. Esto, a su vez, signific? una gran cantidad de barro que fue taponando los canales y las cisternas, reduciendo la productividad agr?cola.

Obviamente, esto ya estaba previsto. En los buenos tiempos, los sistemas de riego se limpian y reparan peri?dicamente. Pero la experiencia de otros pa?ses, como China [7], muestra que estas obras se detienen en per?odos de guerras o de incertidumbre pol?tica. Un gran sistema hidr?ulico suele requerir de un poder pol?tico unificado, capaz de organizar a grandes masas de poblaci?n (a?n contra su voluntad) para su mantenimiento. Estas condiciones no tienen por qu? mantenerse indefinidamente.

En alg?n momento, los sectores dominantes se debilitan y otros compiten con ellos por el poder. En medio del conflicto, las grandes obras de mantenimiento del sistema h?drico van disminuyendo hasta que finalmente no se realizan del todo. Esto, a su vez, va disminuyendo la base de sustentaci?n del grupo dominante, porque el sistema pierde poblaci?n, al no poder alimentarla. En alg?n momento, el deterioro se vuelve irreversible y el sistema entero colapsa. Los mayas abandonan sus ciudades y vuelven a dispersarse en la selva.

Una interpretaci?n se?ala que ?El cultivo se hizo m?s intenso. Sin embargo, se carec?a por completo de la base ecol?gica necesaria para mantener una superestructura tan imponente. Los suelos de los bosques tropicales se erosionan f?­cilmente una vez que se elimina la capa arb?rea. Los asenta­mientos mayas se agruparon, lo que no es de extra?ar, alrededor de las ?reas de suelo f?rtil, pero las tres cuartas partes del suelo f?rtil de la zona ocupada por los antiguos mayas se clasifica hoy como sumamente susceptible a la erosi?n. Alrededor de Tikal, por ejemplo, el 75 por ciento del suelo se cataloga como sumamente f?rtil, pero casi el 60 por ciento es vulnerable a la erosi?n una vez que se le quitan los ?rboles. El clareo del bosque, por tanto, corr?a el riesgo de provocar un deterioro del suelo y un descenso en la producci?n de las cosechas, y esto se ver?a exa­cerbado por la falta de animales domesticados que produjesen abonos para conservar la composici?n del suelo y su fertilidad. El bosque se aclaraba no s?lo para dejar tierra para la agricultu­ra sino tambi?n para combustible, materiales de construcci?n y para la fabricaci?n de grandes cantidades de cal para revestir los edificios ceremoniales. La presi?n demogr?fica empuj? los cam­pos y terrazas hacia zonas todav?a m?s marginales que a?n eran m?s vulnerables a la erosi?n. En toda la zona maya los vulnera­bIes suelos estaban cada vez m?s expuestos al viento y a la llu­via y cada vez m?s erosionados?.

Imagen

?La erosi?n del suelo causada por la deforestaci?n habr?a re­ducido la producci?n de las cosechas en las zonas afectadas, y los consiguientes niveles m?s altos de cieno de los r?os habr?an da?ado gravemente los extensos campos elevados de las zonas pantanosas, alterando el delicado equilibrio entre los niveles de agua y los campos y haciendo que fuese mucho m?s dif?cil man­tener limpias las zanjas. Una reducci?n en el excedente alimentario del que depend?an la eli­te gobernante, la clase sacerdotal y el ej?rcito habr?a tenido importantes consecuencias sociales. Hubo intentos de aumentar la cantidad de alimentos que se recaudaban entre los campesinos, lo que origin? revueltas internas. El conflicto entre las ciudades por la disminuci?n de recursos se habr?a intensificado, provo­cando m?s guerras. En unas cuantas d?cadas las ciudades fueron abandonadas y dejaron de erigirse estelas para conme­morar a los gobernantes. S?lo un reducido n?mero de campesi­nos sigui? viviendo en la zona. Los campos desiertos y las ciu­dades, enterradas bajo una espesa jungla, no se pudieron encontrar hasta el siglo XIX? [8].

Existen, sin embargo, estudios que discuten el modelo ecol?gico de ca?da de la civilizaci?n maya. ?El colapso de la civilizaci?n cl?sica maya ?sostiene Lori E. Wright- ha sido interpretado con base en una contradicci?n ecol?gica entre la civilizaci?n compleja y el medio ambiente tropical. Se supone que la poblaci?n creci? a un nivel en cual el sistema agr?cola no la pudo sostener, y que una crisis nutricional contribuy? al abandono de las ciudades grandes?. En ese trabajo se analizaron los restos humanos encontrados en varios altares de sacrificios mayas. ?Aunque son abundantes, la distribuci?n de las lesiones (en huesos y dientes, originadas en la desnutrici?n) no apoyan la hip?tesis de que durante la historia hubo cambios dram?ticos en la salud maya?. (Es decir, que) ?no corresponden con las expectativas de un modelo ecol?gico para el colapso de la regi?n? [9].

El debate aqu? no es discutir la exactitud de los datos de campo sino su interpretaci?n. La investigaci?n demuestra que no hubo un grado significativo de desnutrici?n entre las personas sacrificadas, lo que tal vez no sea un dato relevante como para extraer de ?l conclusiones pol?ticas. Por una parte, tenemos que destacar la existencia de numerosos testimonios sobre el trato especial (que inclu?a una alimentaci?n muy abundante) a aquellas personas que iban a ser sacrificadas [10]. Los dioses no aceptaban que les sacrificaran hambrientos, por lo cual el estudio se realiz? sobre el segmento de la poblaci?n mejor alimentado: los que iban a ser entregados a los dioses para que los dioses aseguraran el alimento de toda la poblaci?n. De este modo, alimentar bien a los prisioneros destinados al sacrificio era considerado como una inversi?n que hac?a la comunidad y que redundaba en su beneficio.

Por otra parte, no es necesario encontrar niveles muy marcados de desnutrici?n para pensar en una crisis pol?tica, tal como sucede a menudo en nuestra propia cultura. Basta con que el deterioro ambiental haya alterado determinados equilibrios pol?ticos y sociales para que la ?lite gobernante fuera cuestionada y se generara una situaci?n de inestabilidad que impidiera el mantenimiento regular del sistema h?drico. Una sociedad que depende de ese sistema es tan vulnerable a sus alteraciones como lo es la nuestra a un corte de energ?a el?ctrica y puede desorganizarse r?pidamente. En otras palabras, que el motor de la ca?da de las sociedades mayas no ser?a el hambre sino m?s bien el desorden social que impedir?a el mantenimiento de su red hidrol?gica artificial.

Por supuesto, esto es s?lo una hip?tesis, veros?mil con los datos que hoy tenemos, pero que nos puede dar una idea de las estrechas interrelaciones existentes entre naturaleza y sociedad en todas las culturas. En cualquiera de los casos, la degradaci?n ambiental provocada en Teotihuac?n y en las ciudades mayas deber?a mostrarnos que ninguna cultura est? inmune a estos fen?menos.

* Este articulo fue publicado en el libro "Historia ecol?gica de Iberoam?rica", de reciente aparici?n

Notas
[1] George Frances: ?Residencia en M?xico, 1826?, en: ?Cien Viajeros en Veracruz?, tomo III,..
[2] Para una descripci?n de otros aspectos de la cultura maya, v?ase: Basilico de Valter, Susana T.: "Las culturas ind?genas".
[3] "Tikal: ?Centro megaceremonial o metr?poli de la selva?", en: "Arqueolog?a de las ciudades perdidas. Vol. 2".
[4] Sartorius, Carl Christian: ?M?xico, paisajes y bosquejos populares? (1824), M?xico, Centro de estudios de Historia de M?xico, Condumez, 1987.
[5] Stephens, John y Catherwood, Frederick, cit. en: Pointing, Clive: ?Historia verde del mundo?.
[6] Harris, Marvin: "Can?bales y reyes".
[7] Por ejemplo, la referida a las reparaciones del Gran Canal del r?o Amarillo en China. V?ase una descripci?n m?s detallada de las distintas etapas de este proceso en funci?n de los cambios pol?ticos (ascenso y decadencia de las dinast?as) y los desastres ecol?gicos que provocaron millones de muertes cada vez que las condiciones pol?ticas impidieron mantener el Gran Canal, en: Goodrich, L. Carrington: "Historia del pueblo chino", M?xico, Fondo de Cultura Econ?mica, 1950.
[8] Pointing, Clive: ?Historia verde del mundo?.
[9] Wright, Lori E.: ?Bioarqueolog?a y el colapso maya: nuevas perspectivas desde la regi?n del r?o de la Pasi?n?, en: Estudios de Antropolog?a Biol?gica, volumen 8 (1997). Instituto de Investigaciones Antropol?gicas, Universidad Nacional Aut?noma de M?xico, 510 p?ginas.
[10] V?ase una estremecedora descripci?n de esta pr?ctica, expresada en t?rminos literarios en: Fuentes, Carlos: ?Terra nostra?, Barcelona, Seix Barral, Biblioteca Breve, 1980.


::: FUENTE: www.ecoportal.net :::

__Zameex Web M?xico__
Publicado por zameex @ 12:00 AM  | [email protected]
Comentarios (1)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Participante
Lunes, 02 de octubre de 2006 | 2:16 PM
Hola:

Te encontr? buscando sobre Marvin Harris.

Muy interesante la exposici?n.

saludos