S?bado, 07 de octubre de 2006
Con gran despliegue publicitario, Bill & Melinda Gates y la Fundacion Rockefeller anunciaron el 12 de septiembre que han decidido aunar fuerzas en una nueva ?Alianza por una Revoluci?n Verde en ?frica?. El Director General de la FAO, Jacques Diouf y el jefe de la ONU Kofi Annan salieron en apoyo de la iniciativa.

?Otra receta m?gica para ?frica?

?Ahora es el turno de ?frica. Este es s?lo el comienzo de la Revoluci?n Verde en el continente. La meta final es que al cabo de 20 a?os los agricultores hayan doblado o incluso triplicado el rendimiento de sus cosechas y que vendan los excedentes en el mercado. Esta es la visi?n de un ?frica nueva en la que los agricultores no est?n condenados a vivir en la pobreza y el hambre, donde la gente pueda mirar hacia el futuro con esperanzas?. Fundaci?n Bill & Melinda Gates, septiembre 12 de 2006

Con gran despliegue publicitario, Bill & Melinda Gates y la Fundacion Rockefeller anunciaron el 12 de septiembre que han decidido aunar fuerzas en una nueva ?Alianza por una Revoluci?n Verde en ?frica?. Un d?a despu?s, lo que probablemente haya sido una movida concertada, el director general de la Organizaci?n de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentaci?n (FAO) Jacques Diouf llam? a apoyar una segunda Revoluci?n Verde para alimentar a la poblaci?n del mundo cada vez m?s numerosa. El jefe de la ONU Kofi Annan tambi?n sali? en apoyo de la iniciativa.

El n?cleo central de esta iniciativa Gates/Rockefeller consiste en el mejoramiento de nuevas semillas y lograr que los peque?os agricultores del ?frica las utilicen. Gates pondr? US$ 100 millones, y Rockefeller aportar? otros US$ 50 millones m?s su larga experiencia en ese campo. La Fundaci?n Gates, que desde sus inicios centr? siempre sus esfuerzos en la atenci?n de salud, reci?n hace muy poco puso la mira en la agricultura como un ?rea en la cual invertir. En la conferencia de prensa de lanzamiento de la iniciativa, Bill Gates subray? que esta es s?lo una de las primeras inversiones de las muchas que ?l seguramente har? en el campo agr?cola desde su fundaci?n caritativa, que hoy en d?a es la m?s adinerada del planeta con m?s de US$ 60.000 millones en sus arcas.

Aunque el jefe del imperio Microsoft es quien pone la mayor parte del dinero, quien realmente est? detr?s de esta iniciativa (de la que es su principal beneficiario) es la Fundaci?n Rockefeller. Ese dinero fresco le dar? gran impulso a su programa y su estrategia en ?frica. Rockefeller fue la agencia que comand? la ofensiva de la Revoluci?n Verde desde sus inicios en la d?cada de 1950. Puesta en marcha en el punto m?s ?lgido de la Guerra Fr?a para contrarrestar la amenaza de la revoluci?n comunista roja que recorr?a las zonas rurales en gran parte de Asia y Am?rica Latina, la Revoluci?n Verde es a menudo descrita como un proyecto de desarrollo agr?cola fundado en el mejoramiento de nuevas variedades vegetales que responden mejor a los fertilizantes, los agroqu?micos y el riego. Su impacto en la agricultura y la producci?n de alimentos ha provocado dur?simas pol?micas: sus impulsores sostienen que ha salvado millones de vidas humanas al haber multiplicado la productividad de los cultivos, en tanto que sus cr?ticos se?alan el efecto devastador que ha tenido para la poblaci?n campesina, los peque?os agricultores y el medioambiente. Nadie niega que s? gener? un inmenso mercado mundial para las grandes empresas semilleras, de plaguicidas y de fertilizantes.

Hace ya d?cadas que se habla de darle al ?frica su propia Revoluci?n Verde. Todos, partidarios y detractores por igual, concuerdan que la primera Revoluci?n Verde no fue muy exitosa en ?frica. ?Qu? pas?? ?Por qu? no funcion? en ?frica la Revoluci?n Verde? M?s importante a?n, ?habr?n aprendido acaso las lecciones del pasado quienes hoy promueven las nuevas tecnolog?as agropecuarias?

?Aprender del pasado?

La gente de la Fundaci?n Rockefeller, que son los verdaderos cerebros detr?s de esta ?nueva? iniciativa, sostiene que las complejidades de la agricultura en el ?frica y su falta de infraestructura explican porqu? la Revoluci?n Verde en buena medida ?pas? de largo? en ese continente. Pero la verdad es que Revoluci?n Verde no ?pas? de largo? en ?frica ?simplemente fracas?. Fue impopular e ineficaz. El uso de fertilizantes, por ejemplo, creci? sustancialmente en ?frica sub-Sahariana desde la d?cada de 1970 en adelante, mientras que la producci?n agr?cola per c?pita cay? en el mismo per?odo. En Malawi, a pesar de la liberaci?n generalizada de variedades h?bridas de ma?z, el rendimiento medio de ese cultivo sigue siendo m?s o menos el mismo que en 1961. Los incrementos de rendimiento tambi?n fueron bajos o nulos para otros cultivos importantes en ?frica como la mandioca (o yuca), las batatas (?ame o camote), el arroz, el trigo, el sorgo y el millo. Hasta la Fundaci?n Rockefeller misma admite que la experiencia del ?frica plantea serias interrogantes sobre el enfoque de la Revoluci?n Verde: ?Los bajos rendimientos persistentes entre los productores africanos de cultivos como el de arroz y ma?z, cuyos ?ndices de adopci?n de semillas mejoradas fueron apreciables, ponen en cuesti?n el valor que tiene el germoplasma mejorado en general para los agricultores locales?.

Con estas pruebas a la vista y los cuestionamientos de los propios funcionarios de alto rango de la Rockefeller respecto del acento sobredimensionado de la Revoluci?n Verde en las semillas mejoradas, lo menos que uno deber?a esperar de la nueva iniciativa Gates/Rockefeller ser?a que adoptase otro enfoque distinto. Pero no es as?. Por el contrario, nos ofrecen m?s de lo mismo. En el documento de antecedentes que redactaron para explicar la iniciativa, la gente de Rockefeller concluye que: ?Una de las razones principales de la ineficiencia [de la agricultura africana] es que los cultivos que crecen en la mayor?a de las peque?as explotaciones no son variedades de alto rendimiento como las que se usan com?nmente en los otros continentes?. Subrayan la necesidad de usar m?s fertilizantes, m?s riego, mejor infraestructura y m?s cient?ficos entrenados.

A partir de este an?lisis m?s bien simplista (que b?sicamente afirma que el problema es ?frica, no la tecnolog?a), se nos ofrece entonces un plan de acci?n sencillo que repite los viejos enfoques de Rockefeller:

Mejorar nuevas variedades vegetales: por lo menos 200 variedades nuevas para el ?frica que deber?n salir al mercado en los pr?ximos cinco a?os.
Entrenar a cient?ficos africanos para que trabajen con ellas, liderando la nueva revoluci?n.
Conseguir que las nuevas semillas lleguen a manos de los agricultores a trav?s de las empresas semilleras y proporcionando asimismo entrenamiento, capital y cr?dito para el establecimiento de redes de peque?os gestores agrarios ?que oficien como canales de distribuci?n de semillas, fertilizantes, agroqu?micos y conocimientos a los agricultores de peque?a escala?.
Adem?s de hacerle llegar las nuevas semillas a los agricultores, tambi?n se recalca que un aspecto importante de la nueva Revoluci?n Verde en ?frica es proveerles m?s fertilizantes qu?micos. Y se se?ala en tal sentido que los cuellos de botella principales son las deficiencias de transporte y los precios excesivos a ra?z de los impuestos gubernamentales y otros aranceles. De modo que esencialmente, y a pesar de reconocer ?de palabra?algunas de las fallas de las iniciativas previas, esta iniciativa repite con exactitud el enfoque de su infortunada antecesora: el problema principal es que los agricultores no tienen acceso a la nueva tecnolog?a, as? que vamos a crearla y garantizar que les llegue a sus manos.

Una visi?n m?s amplia del problema

Es incre?ble que a?n se siga trillando este surco de pensamiento simplista tras tantos a?os de debate en torno a la Revoluci?n Verde. Se hace completo caso omiso y se deja de lado por entero la cuesti?n del tremendo da?o ambiental que acarrea el modelo de desarrollo agrario de la Revoluci?n Verde, dependiente del derroche de agua y el empleo abundante de fertilizantes y plaguicidas. La erosi?n y degradaci?n del suelo provocada por el uso de fertilizantes sint?ticos y plaguicidas y la consiguiente destrucci?n de la productividad agr?cola en ?frica ni siquiera se mencionan. En cambio se recita y repite hasta el cansancio la vieja receta de nuevas semillas y m?s fertilizantes. Aun cuando su publicidad evita astutamente la explosiva cuesti?n de los cultivos transg?nicos, eso no quiere decir que est? ausente ?de hecho, tanto la Fundaci?n Gates como la Rockefeller se cuentan entre quienes apoyan m?s activamente la ingenier?a gen?tica en ?frica.

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Tambi?n se pasa enteramente por alto el papel central de las comunidades locales, sus sistemas tradicionales de semillas y su rico saber ind?gena asociado, a pesar de la importancia crucial que crecientemente se les reconoce en todo el mundo. En lugar de construir sobre esas bases y el inmenso tesoro de diversidad biol?gica disponible en las aldeas, Rockefeller ha decidido reemplazarlo todo con ?variedades mejoradas?.

Pero la omisi?n m?s chocante quiz?s sea que el proyecto evita considerar las consecuencias socioecon?micas de su modelo tecno-centrado. La idea subyacente es que las variedades mejoradas dan m?s producci?n, lo que genera a su vez mayores ingresos. Pero, tal y como le manifestaron m?s de 600 ONG en una carta abierta al Director General de la FAO en 2004, ?si hay algo que hemos aprendido de los fracasos de la Revoluci?n Verde es que los ?avances? tecnol?gicos en la gen?tica de los cultivos con semillas que responden a insumos externos vienen aparejados de una polarizaci?n socioecon?mica creciente, empobrecimiento rural y urbano y mayor inseguridad alimentaria. La tragedia de la Revoluci?n Verde radica precisamente en su estrecho enfoque tecnol?gico que hizo caso omiso de las mucho m?s importantes causales sociales y estructurales del hambre?. Es verdaderamente dif?cil creer que esta realidad no le haya entrado todav?a en la cabeza a los planificadores estadounidenses del ?desarrollo?, tales como ?stos de la Fundaci?n Rockefeller.

Esa realidad se ha tornado cada vez m?s dram?tica. Presionados por instrumentos de comercio internacionales y bilaterales, especialmente la Organizaci?n Mundial del Comercio y los inminentes Acuerdos de Asociaci?n Econ?mica con la Uni?n Europea, los gobiernos africanos est?n abriendo sus econom?as para que sus agricultores ?compitan? con los alimentos altamente subsidiados y otros productos agropecuarios que vuelcan en sus mercados tanto Estados Unidos como la Uni?n Europea, a precios por debajo del costo de producci?n. Hace un tiempo, los programas de ajuste estructural impuestos por los organismos financieros internacionales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional obligaron a los gobiernos africanos a desmantelar sus servicios p?blicos de investigaci?n y extensi?n agropecuaria, y a abandonar cualquier tipo de mecanismos de protecci?n o incentivos existentes para sus peque?os agricultores. Como quien refriega sal en una herida abierta, esos mismos gobiernos africanos se ven ahora forzados por esas mismas agencias a destinar sus tierras m?s f?rtiles a cultivos comerciales de exportaci?n para los mercados del Norte, expulsando en consecuencia de sus tierras a los peque?os agricultores y asimismo desterrando a la producci?n de alimentos fuera de las econom?as rurales.
La amarga iron?a es que muchas de esas medidas que hoy est?n destruyendo la agricultura del ?frica cuentan con el apoyo, cuando no son directamente instigadas, por las mism?simas empresas cuyas fundaciones caritativas est?n desembarcando en ?frica para ?salvarla? con sus paquetes tecnol?gicos.

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Las semillas de la privatizaci?n

Si hay algo de novedoso en la ofensiva Gates/Rockefeller por una Revoluci?n Verde en ?frica, seguro es su confianza en la empresa privada como veh?culo principal de ejecuci?n y producci?n de resultados y control del proceso. Una porci?n importante de la financiaci?n est? reservada para las empresas semilleras y los ?gestores agrarios? que se encargar?n de que las semillas y los agroqu?micos lleguen a manos de los agricultores. Ese enfoque calza perfectamente con los programas agr?colas de Rockefeller en ?frica, uno de cuyos componentes principales es el desarrollo de empresas privadas semilleras. No debe sorprender entonces que la visi?n de Bill Gates para el ?frica corra por los mismos carriles. Tras discurrir sobre los problemas del ?frica, ?l sentencia: ?Pero Melinda y yo tambi?n vemos motivos de esperanza ?cient?ficos africanos en mejoramiento vegetal desarrollando cultivos de m?s alto rendimiento, empresarios africanos creando empresas semilleras para que ?stas lleguen a manos de los peque?os agricultores, y gestores agrarios que proveen mejores insumos y pr?cticas mejoradas de manejo agr?cola y gesti?n?. En su visi?n, los agricultores son en definitiva la poblaci?n meta a alcanzar, no el punto de partida desde donde empezar.

Tambi?n es nueva la tendencia creciente de las fundaciones empresariales de relevar y asumir el papel de los programas p?blicos de desarrollo. Mientras la cooperaci?n oficial para el desarrollo est? disminuyendo, las fortunas privadas florecen as? como su necesidad de donar dinero a trav?s de instituciones filantr?picas empresariales. ?sta es s?lo una de las m?s recientes de una serie de iniciativas de grandes fundaciones privadas que est?n poniendo la mira ?y su dinero?en los agricultores del ?frica. La misma semana que Gates y Rockefeller anunciaron su iniciativa, la fundaci?n encabezada por George Soros prometi? US$ 50 millones para el proyecto ?Aldeas del Milenio? (Millenium Villages Project) centrado en ayudar a que las aldeas rurales del ?frica salgan de la pobreza. Unos meses antes, la fundaci?n de Bill Clinton prometi? apoyar a los agricultores de Rwanda con fertilizantes y sistemas de riego. Muchos antes, otro ex Presidente de EEUU, Jimmy Carter, se asoci? con un magnate japon?s y lanzaron conjuntamente el proyecto ?Sasakawa 2000? para llevar semillas y fertilizantes al ?frica. Las fundaciones caritativas de empresas tales como la Dupont, Syngenta y Monsanto hace ya tiempo que se vienen infiltrando de ese modo en el sistema internacional de investigaci?n agropecuaria ?y est?n decididas a seguir haci?ndolo cada vez m?s en el futuro. En la mentalidad de ese tipo de fundaciones empresariales, el progreso est? guiado por la visi?n y los intereses de las empresas transnacionales, no por la sabidur?a colectiva de las comunidades rurales.

El problema no es que la Revoluci?n Verde haya ?pasado de largo? en ?frica, sino que varias d?cadas de experiencia, ense?anzas y nuevas reflexiones le pasaron de largo a los patrocinadores de la Revoluci?n Verde ?ahora respaldados por fundaciones empresariales?que insisten en un modelo tecnol?gico obsoleto que beneficia a las grandes empresas, no a los agricultores.


Por GRAIN

::: FUENTE: "ECOPORTAL" :::
www.ecoportal.net


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::: OTRAS FUENTES Y M?S INFORMACI?N :::


- Bill & Melinda Gates Foundation: ?New hope for African Farmers?
http://www.gatesfoundation.org/GlobalDevelopment/Agriculture/...

- Rockefeller Foundation. ?Africa?s Turn: A New Green Revolution for the 21st Century?
http://www.rockfound.org/Agriculture/Announcement/175

- Rockefeller Foundation: Alliance for a Green Revolution in Africa http://www.africancrops.net/news/sept06/agra.htm

- ?La FAO le declara la ?guerra? a millones de agricultores y no al hambre?, Carta Abierta dirigida al Director General de la FAO Jacques Diouf, Roma, junio 16 de 2004, http://www.grain.org/front/?id=26

- Devlin Kuyek, Genetically Modified Crops in African Agriculture: Implications for Small Farmers, GRAIN, agosto 2002.http://www.grain.org/briefings/?id=12
Publicado por zameex @ 11:49 PM  | [email protected]
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